14 de mayo de 2015

Mi vida huele a caída.


                                I

El suicidio como acto sublime de valentía. 
Yo decido a dónde dirigirme, 
necesito de la tierra para ocultarme los ojos 
y volverme opaca a la luz del mundo 
donde otros seres de cuerda logran sobrevivir.
La supervivencia no forma parte de mi, 
me formaron en una incesable huida. 
Pero cómo formar parte del infinito? 
Empiezo a caer y no logro tocar el fondo, 
que es donde quiero estar.