7 de enero de 2013

Mirarla


Mirarla.

Una vez aprendí a ver más allá. Me enseñaron que ir con zapatos relucientes no es suficiente.
Supe que lo verdadero está escondido y cuesta todo un camino alcanzarlo.

No sé de pelos lacios y brillantes ni tampoco de una tez fina como la seda. Ni entiendo de pisar fuerte ni de comerme más que un plato de espaguettis que se queda dos dias sin fregar. Sé que los envoltorios son los que venden y por los que yo crecí, pensando en que hacer regalos y ir con la falda limpia y planchada era lo más importante.

Todo este camino de contradicciones, el ir contra mi misma, lo que a mi me enseñaron que era lo correcto, me ha llevado hasta ella.

Mirarla es lo que más me gusta del mundo, porque es buena persona incluso cuando nadie la ve.
Es toda una reina de la inteligencia, sabe más de lo que una mujer puede desear, es la seducción en persona, escucharla hablar de lo que más le gusta y de lo que no.Como expone sus pensamientos y como se enfada en tono burlón me hace sonreír. Todavía hoy mi estómago se apuñala cuando su mirada se posa en mi nariz y sube lentamente a mis ojos y me mira.Cuando me mira y le digo que no me mire, ese momento...
Cuando se deja la piel en mi y en todo lo que nos envuelve, cuando me escucha, cuando me habla, cuando llora, cuando rie y cuando sale de la ducha y se pasea en toalla como si nada pasara, natural como el zumo de naranja, y esta es mi declaración hacia el amor que se construye ANDANDO y no MIRANDO.

Esta es la belleza que he estado esperando,una gran sonrisa y un gran corazón, una luchadora constante, una trabajadora responsable y una amante inmejorable.

Alguien que si sabe lo que necesito y sobretodo lo que no.