24 de enero de 2012

Clásicos en nuestra realidad.

Un mundo donde la Sirenita acabó muerta en la orilla de cualquier playa por culpa de toda la mierda que tiramos al mar, donde BlancaNieves fue violada por siete desgraciados que la dejaron tirada en un bosque, donde la  Bella Durmiente tuvo un accidente laboral porque nadie le ofreció formación textil, donde Mulán fue discriminada porque quería hacer las funciones que son asignadas sólo a hombres, donde Pocahontas fue encerrada en un zoo como si fuera un mono de feria sólo por no ser un burro de ciudad, donde Caperucita fue asaltada salvajemente por un friki psicópata que creia ser un licántropo, donde la Bella estaba con la Bestia sólo por el dinero renunciando al verdadero amor, donde Pulgarcito y sus hermanos quedaron abandonados a su suerte en la calle sin nadie que les ayudara a tener una vida digna, donde Jazmine fue obligada a ir con burka por la calle para que nadie más que su marido pudiera verle la cara.
Este sería el trágico final de estos personajes que en cambio tienen un final feliz en la fantasía donde ni los niños se lo creen ya.Una pena.