27 de diciembre de 2011

Renuncia

Busco en tu huella algo para recordar, pero ni siquiera tu olor a miseria hace desprenderme de tu esencia. Embriagada de tus besos socavas mi cuerpo; pálida y arrogante te abalanzas sobre mi
y nuestras voces mueren para convertirse en silencio.Largos besos que nacen de humildes caricias,
me atrapas con tu pecho que le basta a mi alma. Me rodeas de lenguas de oro y diamante dejándome desnuda, sola. El crepúsculo se apodera de nuestras sábanas mórbidas de placer.
El silencio se convierte en palabras, cada vez son más grandes.Más hoy busco entre las nubes mustias y hastías algo que me recuerde que mi renuncia es olvidarte.