11 de octubre de 2010

Tu, yo y ella.




Rehullo de toda señal afectiva que domina mi sangre y que venga de ti, de toda mirada que derrumba mi vida por momentos, no quiero seguir asi Argia mía, no puedo respirar, el aire se hace espeso en mis pulmones, tu presencia me incomoda y mi boca se seca al escribir sobre ti, tan especial que seas, tan produndos ojos y el negocio que tienes montado con tus lágrimas no me valen de nada ya.
Tu parada de amor está caducada y sin reciclar, pasé por tu lado una y otra vez, tu nunca me quisiste dar esa oportunidad que formaba parte del escalón que une tu vida con la mía...


Sí eso, márchate como una cobarde, ojalá tu sangre sea tan espesa que no seas capaz de volver a querer a nadie como me quieres a mi, el aire que respiras es más espeso porque está mezclado con la saliva de donde nació nuestra pasión y mi presencia te incomoda porque eres tu la que sale corriendo, la que me esquiva cada vez que las piezas de nuestro amor se completan, tu has roto este puzzle, y yo lloro como una niña pequeña por esto, de ahí las lágrimas que no te sirven ya de nada.
Y sí te veo, te llevo en mis andares, esa oportunidad la has perdido tu, yo la sigo teniendo dentro mio subo los escalones, como tu los llamas, pero cuando llego arriba me empujas y vuelvo a caer dándome en la misma herida una y otra vez...


Argia querida, eres lo mejor que me ha pasado en la vida pero esto no puede ser, todas las excusas del mundo te pongo delante de lo que puedo llegar a sentir por ti, porque sí soy una cobarde, una mala persona y pretendo mi infelicidad antes de enfrentarme a aquellas cosas que aún creo que no me dan miedo.
Los escalones, la sangre, el aire espeso, los pulmones, las paradas, las oportunidades son baches que no se pueden quitar, ni la fuerza de las dos haría que esto funcionara...


Así que pretendes tus palabras me consuelen? girate de espaldas a mi, camina hacia delante y no vuelvas, no te gires, no me toques, no me mires, porque entonces serás mia para siempre, más de lo que ya eres y nunca podrás ser feliz con nadie, siempre pensarás en mi, vete porfavor.


Dejo de luchar Argia, caigo en tus brazos, presencia esta muerte antes tus ojos llenos de algo que ni las palabras pueden decir, presencia mi cese de lucha.


 Y ahora sí lo puedo decir, el amor existe, pero deberia llamarse de otra manera porque las cobardes no tienen derecho a sentir lo que nosotras sentimos.