29 de octubre de 2010

Noviembre a ti.

La huida del buen tiempo hacía otros horizontes, la llegada de Noviembre me recuerda a ti.

Este es el mes del año en que ni un solo día te apartas de mi lado, caminas conmigo, duermes conmigo, comes conmigo, ríes y lloras conmigo...

Siete años te separan de la vida ya, parece un soplido de aire molesto en la cara, un goteo de lluvia incesante, un tropiezo sin corrección posible, un dolor irreconocible en el cuerpo.

No existe texto dedicado a ti porque no existe la idea de que no estés.

Y esta es la primera vez que las palabras se han decidido a hablar sobre ti, se han armado de valor e incluso antes de tiempo quieren decirte lo mucho que te echan de menos y que tus trece años se siguen celebrando, son eternos.

Y las palabras no mienten, no te van a decir que no sufren, ni que saben, que estés donde estés estarás bien o toda lista de sandeces programada en las mentes de aquellos que prefieren los consuelos externos a recordar con dolor, pero recordar con vida.

Donde podrías estar mejor que donde estabas antes?...

Seguimos esperando una respuesta, algo que nos alivie el dolor.