5 de julio de 2013

Por ser la vida como es, nos dio la vuelta del revés.

                     























El amor se larga, ni siquiera sabes como, y sólo queda la pena, y el recuerdo de lo que fue y ya no será.
Despuntas por la noche y sientes ese vacío de que ya nadie anda a tu lado, de que vuelves a ir contigo misma. Oyes aquellas cosas que dicen "ya vendrá algo mejor", pero es mentira, vendrá algo diferente que al principio compararás con lo anterior y al final quedaréis olvidadas como un pañuelo en un cajón. Os prometeréis tomar café algún día, un café que nunca llegará o será un cortado rápido, porque siempre habrá algo mejor que remover la mierda y enfrentarte en un trocito de tu pasado. Como hacerte una herida en la rodilla y abrirla de nuevo para sentarte a fumar un cigarro y tener de nuevo la sensación de dolor. Poder volver a quejarte de lo mismo. Porque de repente desaparecéis de la vida de la otra, así sin más, una de las dos decide que se acabó, y se acabó. Ya no hay encuentros furtivos, ni peleas si las hubo, ni paseos, ni comidas ni nada, no queda nada de nada, sólo las fotografías que nos interesa dejar registradas en nuestro interior. Los buenos momentos y los malos. Aquellas canciones o aquellos perfumes, aquellas manías o aquellas cosas que envolvían la rutina y que ahora faltan, faltan porque se necesita vomitar algo para volver a ingerirlo, y el amor es así, y con el amor a veces no basta, porque a veces se queda sin sentido y a veces se va y no quiere volver.Siempre hay una buena excusa para sentir dolor y siempre hay una mala excusa para quedarse en un punto dónde no quieres estar. Crees que nunca encontrarás a nadie como ella y es verdad, porque no hay nadie el mundo que sea igual que nadie.
La cruda realidad, no estar en el mismo camino.Y el amor no dura para siempre, es algo efímero que con el tiempo va saltando de persona en persona jugando al escondite.Y así es.Cuando antes aceptas que todo lo que nos envuelve algún día se va, entiendes la grandeza de volver a empezar algo que un día murió y que ya nunca será igual.