24 de octubre de 2011

Retrato

La puerta oscila en el marco carcomido de la madera vapuleada por un viento fascinante que asusta con su fuerza.Mientras un goteo de palabras llena la repisa de la ventana de cosas banales.
Las paredes advierten aún de viejas heridas que no se han marchitado y tiznes de humedad que provienen de unos áridos ojos.Encima de la mesa hay cervezas impares, cenas con efímero final y platos de postres desterrados.Hay mucha sal vertida y un poco de azúcar que se cierne sobre las estrías de la mesa.
El mantel voló hace tiempo.En el sofá yace la mala consciencia y la buena... barre el suelo lleno de notas que nunca nadie escribió y que por tanto nunca nadie recordará.